19 de noviembre de 2014

El desprendimiento de retina

La retina es un tejido o capa del ojo que capta la luz y la hace llegar, a través del nervio y la vía óptica, a la corteza cerebral visual para su interpretación como imagen.

El desprendimiento de retina es un problema visual grave que afecta anualmente a una de cada 10.000 personas, de ello hablamos con el Doctor Daniel Carrasco Sánchez, Jefe de Sección de Retina Médica y Quirúrgica de Oftalvist-CIO Jerez:

¿Qué es el desprendimiento de retina (DR)? 
Es la separación de la retina del epitelio pigmentario de la retina (EPR), (capa del ojo sobre la que asienta la retina).

¿Por qué se produce? 
El tipo de DR más frecuente es el regmatógeno o secundario a una rotura retiniana. A través de ésta, pasa el líquido que rellena la cavidad vítrea, situándose así entre la retina y el EPR, y provocando la separación de ambas capas, es decir, el DR. El origen de las roturas puede ser tras un traumatismo ocular, o más frecuentemente tras un desprendimiento de vítreo espontáneo (gel que ocupa gran cantidad del espacio interno del ojo), que al desprenderse tira y rompe la retina, bien en una zona previamente débil de ésta, o bien en una zona en la que el vítreo está unido a la retina de forma más intensa de lo habitual. A veces las roturas se produce sin otro hallazgo o circunstancia previa. Hay otros tipos de DR, el exudativo y el traccional, que son menos frecuentes y que se dan en ojos con patologías previas como por ejemplo la diabetes el primero, o las uveítis el segundo.

¿Cómo podemos prevenirlo? 
El DR regmatógeno, con revisiones oftalmológicas periódicas, realizando fotocoagulación con láser en aquellas zonas de la retina rotas o susceptibles de romperse. Estas revisiones son especialmente importantes en ojos con antecedentes que les hacen propensos al DR, como el traumatismo ocular previo, o los altos miopes.

En cuanto a los desprendimientos de retina exudativos y traccionales, con el control y tratamiento de la patología ocular previamente existente.

¿Cómo podemos darnos cuenta? 
Muchas veces, se tienen síntomas que pueden indicar un desprendimiento de vitreo y/o una rotura retiniana, antes de que se produzca el DR. Estos síntomas suelen ser la aparición de puntos oscuros (miodesopsias), o destellos de luz (fotopsias) en el campo de visión. Si en este momento se realiza una revisión oftalmológica y se detecta una rotura retiniana sin DR, se puede tratar la misma mediante fotocoagulación con láser, y prevenir la aparición del DR. Una vez instaurado el DR, los síntomas visuales son la aparición de una sombra oscura o falta de visión en el campo visual, que va creciendo hasta abarcarlo todo.

¿Qué tratamiento tiene? 
Una vez instaurado el DR regmatógeno, la única solución es quirúrgica. Pueden utilizarse varias técnicas: la cirugía escleral clásica, la retinopexia neumática, la vitrectomía, etc; solas o combinadas entre sí. El objetivo es reaplicar la retina y tratar las roturas existentes normalmente con láser, para que tras la cicatrización del mismo, queden selladas. Lo más habitual es introducir, al final de la intervención, una burbuja de gas que empuje y selle las roturas el tiempo suficiente para que cicatrice el láser aplicado durante la cirugía. El tiempo requerido, suele ser unas 2 o 3 semanas, durante el cual suele indicarse reposo en una posición fija, que viene determinada por la localización de las roturas.

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